El repentino calentamiento de las relaciones gasíferas ruso-ucranianas como resultado de los acuerdos de Yalta entre los primeros ministros de ambos países y las negociaciones de Gazprom con "Naftogaz de Ucrania", que fijaron estos acuerdos, provocan sentimientos ambiguos. El hecho de que el tradicional conflicto gasífero de invierno se aplazó, como mínimo, hasta las elecciones en Ucrania, claro está, es un buen regalo de Año Nuevo para todos, incluso para Europa. Pero es difícil hablar sobre lo referente a las perspectivas posteriores de la colaboración, sobre todo, analizando la situación de una manera tranquila, excluyendo el factor preelectoral.
Los primeros su descontento por los nuevos acuerdos gasíferos expresaron los rivales por la carrera presidencial de la primera ministra ucraniana Y.Timoshenko. Los documentos gasíferos, firmados en Moscú, no reducen los principales riesgos, relaciones con los suministros y el tránsito del gas ruso, declaró el representante del presidente de Ucrania por los problemas internacionales de la seguridad energética B.Sokolóvskiy. Según sus palabras, Naftogaz y Gazprom normalizaron de forma escrita sólo una parte mínima de los temas problemáticos. "El presidente de Ucrania llama a la parte rusa y exige del gobierno de Ucrania y de la Compañía Anónima Nacional "Naftogaz de Ucrania" continuar inaplazablemente las negociaciones sobre la revisión de todas las clausulas problemáticas de los contratos gasíferos del 19 de enero de 2009 con el objetivo de establecer la colaboración recíprocamente ventajosa, transparente y entre socios en la esfera gasífera",- cita a Sokolóvskiy el servicio de prensa del presidente de Ucrania.
Otro rival de Timoshenko, el ex speaker de la Rada Arseniy Yatseniuk, asevera, que al renunciar de los multas hoy, Gazprom quiere "poner a Ucrania de rodillas" después, cuando exija todas las multas en el orden judicial. "Tendremos que suplicar a Rusia de rodillas no aplicar las sanciones pecuniarias,- asusta Yatseniuk a los electores,- quiere decir, que de nuevo tendremos que entregar algo a cambio, ya que, como se sabe, Moscú no cree a las lágrimas".
Como un crítico no menos activo de Y.Timoshenko intervino su oponente principal en la lucha por el cargo presidencial, V.Yanukovich. Al comentar en una entrevista a la BBC las negociaciones de Yalta de los primeros ministros de la FR y Ucrania, declaró, que entiende, por qué Vladimir Putin dijo, que se siente confortable, trabajando con Yulia Timoshenko. "Entiendo bien a Putin. Comprendo, por qué se siente confortable. Ellos subieron el precio al gas hasta el nivel europeo ya ahora, y nosotros planteábamos este objetivo sólo para el año 2012. Estábamos poniendo la condición, que necesitaríamos tiempo",- declaró el líder del Partido de las Regiones. De esta manera acusó prácticamente a Y.Timoshenko en concesiones unilaterales a Rusia. Tratando de depreciar los éxitos gasíferos de la señora Timoshenko en la dirección rusa, V.Yanukovich declaró al unísono con V.Yuschenko, que no existe alternativa a la revisión de los contratos gasíferos con Moscú. "Hoy no hay nadir, quien diga, que está satisfecho por la situación en el mercado gasífero. Mucho de lo que se estaba haciendo, se hacía muy frecuentemente de forma selectiva, cuyo objetivo no era económico, sino ante todo, político. Y aquí hay que corregir todo",- considera el señor Yanukovich.
Timoshenko, claro, está ensalzando nuevos acuerdos: "El hecho de que por primera vez en 18 años hemos firmado el presente contrato de mercado, es el fortalecimiento absoluto de la soberanía de Ucrania. Son las relaciones entre los socios iguales". Parece, sin embargo, que no es exactamente así. No fue casual, que ya el 27 de noviembre "Naftogaz de Ucrania" propuso a Gazprom revisar el contrato, en el que está fijada la fórmula del precio de gas. "Consideramos, que la fórmula de cálculo del precio de gas, que se prevé en el contrato entre la compañía y la Sociedad Anónima Abierta "Gazprom", puede ser sujeta a discusión y corrección para optimizar el precio de gas para Ucrania". Como se dice, no se acabó de secar la tinta…
El problema del precio del gas ruso para Ucrania realmente no está resuelto íntegramente. Por ahora Timoshenko acepta la fórmula "europea", pero es un concepto bastante borroso: hablando del "precio europeo", Moscú puede tener en cuenta el precio al por mayor de gas en un país, y Kiev – en el otro. En cualquier caso el precio requerido y el ofrecido siempre pueden variar uno del otro en 1-2 mil millones de dólares. Tal reticencia crea el terreno favorable para conflictos venideros. Hasta después de la fijación documental de los acuerdos de Yalta no se puede excluir completamente, que los suministros serían suspendidos, y las deudas de "Naftogaz" continuarán acumulándose. Todo eso puede conducir en resultado a que los consumidores europeos quedarán de nuevo por algún tiempo sin el combustible.
Así que tenemos la insatisfacción interior de los políticos de Kiev. El precio de gas para Ucrania realmente crecerá considerablemente en 2010, en el 28 por ciento más. Aún más considerablemente crecerá también el precio de tránsito del gas ruso, en el 60 por ciento. Sin embargo estos medios también se destinarán al pago de los suministros gasíferos, lo que es provechoso para Gazprom, ya que mejora las potencialidades de pago del socio, que son muy limitadas. Como si fuera poco, que los europeos se negaran a dar créditos a Ucrania, explicándolo, según las palabras de los representantes de "Naftogaz", con las condiciones inaceptables. Ahora la compañía se ve obligada a pedir dinero a los bancos rusos. Según datos no oficiales, la dirección de Naftogaz se dirigía a Moscú no sólo para las negociaciones con Gazprom, sino también para los encuentros con los representantes de las organizaciones de crédito, VEB, Alfa-bank y Gazprombank, para atraer la financiación para los pagos por los suministros del gas ruso en el noviembre y el diciembre. Se trata de la suma hasta 1mil millones de dólares, que permitiría al gobierno de Y.Timoshenko nivelar los riesgos a la resistencia a los pagos por parte de V.Yuschenko, quien controla el Banco Nacional de Ucrania y es capaz de bloquear la concesión de los créditos a "Naftogaz", sin embargo convertirá el consorcio nacional ucraniano en un gran deudor de los bancos rusos. Esta noticia provocó un brusco rechazo en el aparato del presidente ucraniano. "Lo que más inquieta es la información sobre los llamados créditos para la Compañía Anónima Nacional "Naftogaz de Ucrania". Si a pesar de todo en Moscú se hable del crédito de 1 mil millones de dólares, no es otra cosa, que la entrega del Sistema del Gas y el Transporte",- dijo B.Sokolovskiy.
A cambio de las concesiones por la parte rusa, Kiev prometió, que la modernización del sistema del transporte de gas (STG) se va a efectuar con la participación de Rusia. Y la participación de Rusia en la financiación del STG le permite potencialmente recibir el acceso a su dirección en el futuro. "Ha sido el tema clave para el Kremlin: quien financie el STG, podrá aspirar teóricamente en el futuro a su dirección",- considera el miembro del comité del Rada Supremo de Ucrania de Complejo del Combustible y la Energía, Serguey Tulub.
El sistema de transporte de gas de Ucrania es, de acuerdo a la legislación, la propiedad del estado, cuya soberanía sobre la tubería del gas, entendida en Kiev exclusivamente como la no admisión a ella de Gazprom, se hizo ya una cierta "vaca sagrada" en el uso político cotidiano en Ucrania. Y, sin lugar a dudas, la inclusión de Rusia en los acuerdos gasíferos de los dos países en la modernización del sistema STG ucraniano, se hará un importante nudo conflictivo en las relaciones de Kiev y Moscú después de las elecciones del presidente de Ucrania en enero.
¿En qué cifras se reflejan las concesiones, hechas por la parte rusa? En la suma de las pérdidas de Gazprom, por ejemplo, se puede incluir la renuncia a las sanciones pecuniarias por la sustracción del gas inferior al nivel acordado. Según las valoraciones del presidente de Ucrania, la suma sólo por el año en curso podría superar 8,7 mil millones de dólares. Lo peor es otro: la revisión real de las condiciones del contrato a la disminución de los volúmenes del gas, garantizados para la compra, es un mal ejemplo para otros clientes de Gazprom en toda Europa, los que ya están comenzando a exigir ventajas análogas. Toda la experiencia de las relaciones de la FR con la Ucrania independiente confirma, que la subvención de muchos años de la economía ucraniana por Gazprom no ha traído estabilidad en estas relaciones (aunque, según las palabras del presidente de Rusia D.Medvedev, el volumen total de las preferencias, concedidas a Ucrania durante el período de la venta del gas natural ruso, el petróleo y algunas otras fuentes de materia prima, constituyó de 75 a 100 mil millones de dólares). Así que es difícil aspirar completamente a la colaboración ulterior diáfana.
Tanto más extraño sería aspirar "al agradecimiento" de la parte ucraniana por otras concesiones gasíferas. Las razones son completamente objetivas. Según los resultados de las elecciones presidenciales es imposible la victoria absoluta de una sola de las fuerzas: si, por ejemplo, gana Y.Timoshenko, quedará una oposición fuerte y descontenta por la política de Moscú, que va a someter al ostracismo cualquier acuerdo gasífero con Rusia y buscar en las acciones del nuevo presidente "la traición de los intereses nacionales" a favor de Gazprom. Y Y.Timoshenko va a estar seriamente limitada en las maniobras en la ejecución de sus obligaciones, que asumió indudablemente en las negociaciones con el primer ministro V.Putin a cambio de las indulgencias de gas. De nuevo surgirá un campo de conflicto en las obligaciones no cumplidas, que no permitirá crear una construcción estable de colaboración en todo el espectro de relaciones económicas y políticas. Y ya que la esfera gasífera es tradicionalmente "la zona más sensible" en las relaciones entre ambos países, precisamente aquí, ante todo, es probable un conflicto.
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Igor TOMBERG – Jefe del Centro de las investigaciones energéticas y del transporte del Instituto del orientalismo de la Academia de Ciencias de Rusia, profesor del Instituto de Relaciones Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.







